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9 de noviembre de 2011

Felices de ayudar...

Nos deja satisfech@s echar una mano a alguien. Deja ese regusto bueno, ese buen cuerpo, que se te queda, como cuando ves este anuncio. Y si encima lo hacemos por Dios...


27 de octubre de 2011

Cottolengo del Padre Alegre: Un flechazo de humanidad

El sábado 29 de Octubre a las 10:30h hemos quedado para ir a Cottolengo y retomar esta actividad del voluntariado que tanta vida nos da.
 Estáis todos invitados, y para quién tenga dudas aquí dejo un artículo bastante interesante. 

"Según dicen, la tercera planta del Cottolengo es la más dura de sobrellevar. En mi  primera visita no he conocido más de la casa, pero desde el primer instante me di cuenta de por qué mi amiga siempre se refiere a sus niñas de manera especial. Desde ese instante, también yo las considero mis niñas."
Cottolengo del Padre Alegre: Un flechazo de humanidad Hace mucho tiempo que, por principio, decidí no ver la televisión en vista del auge que la denominada telebasura ha tomado en la gran mayoría de ellas como motor principal en el que basar su índice de audiencia. Pero, afortunadamente, el pasado domingo 20 de febrero pude apreciar que, al menos aún alguna de las cadenas que han salido a la luz, en virtud del nuevo abanico de televisiones que nos ha traído la TDT, en este caso Intereconomía, no pone su énfasis en ese oprobioso aspecto; al menos, en el programa  que pude presenciar así es, aunque a día de hoy  sigo siendo fiel a mi decisión dada y, salvo referencias previas, no parece estar ajustado a la lógica que cambie de parecer de la noche a la mañana.
Pero al César lo que es del César, y en esta ocasión no me duelen prendas admitir  la labor de la citada cadena, y más en concreto el pleno acierto de la misma al emitir un programa llamado “Un granito de arena”. Conducido por el conocido y popular presentador Bertín Osborne, un tío de bien, desde lo poco que conozco sobre su trayectoria, con el cual siempre he sintonizado por su franca manera de ser, el programa que se emite todos los domingos por la noche recoge ese sinfín de testimonios que, en su totalidad volcados en la ayuda al prójimo, tan poca prédica tienen para los denominados medios de comunicación, tan fijados hoy en día en su obsesiva idea de  solamente atender a la rentabilidad de sus emisiones.
Por esto, es doblemente motivo de agradecimiento que la citada cadena de televisión, haya puesto en antena una emisión como el citado programa, que, me da la impresión, desgraciadamente no sea de las primeras emisiones seguidas en el ranking  de los domingos por la noche. Y me aventuro a expresarme así porque, atendiendo a un somero análisis de la sociedad que nos ha tocado vivir, en general esta sociedad pacata, ciega y más ignorante que nunca, poco atiende  a las miserias del otro. Al contrario, es capaz de mirar con una facilidad pasmosa hacia otro lado para seguir abrazando su máxima idea de estar viviendo en “Un Mundo Feliz”, semejante al que nos legó  Aldous Huxley, pues la inmortal obra del escritor inglés, creada hace mucho tiempo atrás, ha sido premonitoria de los tiempos que corren y, me temo que también seguirá siéndolo de los futuros. Lo cierto es que nunca estuvimos tan bien en lo material, pero nunca caímos tan bajo en la vertiente ética de nuestro día a día.
Mentiría si dijese que el Cottolengo me era desconocido del todo. Sí puedo declarar que jamás lo había visitado, pero unas amigas que llevan tiempo yendo allí, ya me habían hablado de su labor para con las necesidades de las allí residentes. Al no poder una de ellas ir este fin de semana, y ante la necesidad de encontrar a alguien para que echase una mano a la hora de pasear a sus  niñas, me ofrecí para la puntual suplencia. Indudablemente esa necesidad ayudó pero el magnífico programa visto, donde tanto el presentador, Bertín Osborne, como la Hermana Eva y los voluntarios Mari Ángeles y Carlos que a él acudieron, hizo el resto. Ni corto ni perezoso acepté acercarme el pasado sábado al Cottolengo.
Mi amiga habló con claridad sobre lo que allí me encontraría. Me dio pelos y señales sobre la situación de sus niñas... Prácticamente, desde que arrancamos el coche hasta que llegamos, apenas me dejó abrir la boca. Bueno... no me dio opción a decir más, porque ella lo quiso decir todo. Una vez allí, tras la presentación  de rigor en la recepción  y tras ponerme la bata blanca de no menos rigor, pasamos a saludar a la Hermana Luisa que estaba en la cocina. Y de ahí, “al tajo… que el tiempo apremia”, me dijo mi amiga.
Cottolengo del Padre Alegre: Un flechazo de humanidad
Según dicen, la tercera planta del Cottolengo es la más dura de sobrellevar. En mi  primera visita no he conocido más de la casa, pero desde el primer instante me di cuenta de por qué mi amiga siempre se refiere a sus niñas de una manera especial. Desde ese instante, también yo las considero mis niñas.
Primero nos encontramos con Paloma, tal vez el destino me tenía asignado uno de los mejores recibimientos, y quién mejor que la cantante del documental de “Un granito de arena”, para abrirme las puertas de un mundo muy especial. Después vinieron los desmesurados gritos de emoción de Lidia, la incansable petición de Merche porque la pasees una vez sí y otra también, pasillo arriba, pasillo abajo. Después fue Judith, Teresa, Verónica... y, por último, la más pequeña de todas: Silvia.  Creo que lo más ajustado es decir que allí lo que se respira es humanidad y dignidad a raudales, por esto me sentí tan especial pasando unas horas con ellas. Hice lo que pude y nunca les estaré lo suficientemente agradecido por haberme dado la oportunidad de haberlo hecho, por haberme hecho partícipe de sus especiales vidas.
Ayer fue domingo y hoy, cuando escribo estas líneas, lunes, y no deja de dar vueltas en mi cabeza con fijación el preguntarme cómo estarán mis niñas: si ayer u hoy otros voluntarios las habrán paseado y ayudado a comer... Cuando me fui de allí, recordaba las palabras de Mari Carmen: “Quién allí va, o se engancha o sale de estampida” Creo que se equivocaba en la mitad de lo que decía, porque si allí vas es para engancharte sin remisión alguna. Y yo estoy en esas...

Gianmarco Gritti - 28/02/2011 

23 de marzo de 2011

Una razón para vivir, una razón para servir

 Este sábado día 26 sobre las 10:30 salimos una vez más camino de Cottolengo, para visitar a "nuestras chicas".

 Contamos con vosotros y con la posibilidad  de saludaros personalmente.

 Gracias.


18 de noviembre de 2010

Demos alegría

 Este sábado día 20 quedamos para ir a Cottolengo.
 Salimos de la parroquia sobre las 10:45h.
 Avisad a más gente si podéis.
 Si podemos contar con algún coche más será de agradecer.

10 de noviembre de 2010

Voluntariado

Hola a todos, ¿qué tal el inicio de curso?

Por la parroquia hemos estado hasta arriba con el esfuerzo de iniciar todas las actividades, y de modo especial con el "traspaso" de D.Ricardo a otro equipo.

Un "ángel de la guarda" me insinuó el otro día que si empezábamos el voluntariado, y dio en el clavo. Digamos que era la "chispa" necesaria para que comenzara.

Así pues, éste sábado día 13 (menudo número) de Noviembre comenzamos con nuestra visita a Cottolengo. Salida de la parroquia a las 10:45h (aprox.) Regreso a la parroquia sobre 13:30h (aprox.)

Los que podáis contar con coche siempre es de agradecer. También se agradece responder vía Comentarios/Buzón de sugerencias si alguno ya tenéis claro que vais a venir para calcular un poco.

Gracias.

24 de enero de 2009

Voluntariado en el Cottolengo

El pasado sábado 17 de enero estuvimos en el Cottolengo del P. Jacinto Alegre, próximo a nuestra parroquia. La mañana del tercer sábado de cada mes la dedicamos a esta preciosa labor de servir a Cristo en los más necesitados.

14 de abril de 2008

TESTIMONIO DE MARÍA



En este post quiero poneros uno de los testimonios que van llegando, y que, aunque un poco tarde, puedo "colgarlos". Quien nos cuenta su experiencia del Voluntariado es María. Ya sabe de que va esto. Lo tiene claro. Leelo con tranquilidad y quizá te animes a dar algo de tu tiempo. Os dejo con María...




Apostolado de Jóvenes


Voluntariado




Hace más de dos años que formo parte del grupo de voluntariado de la Parroquia. Vamos un día al mes a la Residencia del Carmen y otro día al Cottolengo. Los ancianos de la residencia nos esperan ansiosos, les llevamos revistas y les hacemos compañía, una señora que no tuvo hijos me dijo una vez que somos como sus nietos, creo que eso lo resume todo. El del Cottolengo es un voluntariado más activo, ayudamos en la cocina, el ropero, limpieza, a dar la comida a las enfermas, también les damos paseos y las acompañamos. Es un poco más duro que el de la residencia porque se mira cara a cara a la enfermedad y la discapacidad, pero también al rostro de Cristo. Cuando le das de comer y beber a una persona que no puede hacerlo por sí misma, le estás dando de comer y beber al Señor.



A veces me preguntan qué significa para mí el voluntariado, pues bien, para mí es una actividad que debe salir del corazón de todos, especialmente de los cristianos, por tres motivos: el primero y más importante, porque Dios lo espera de ti; el segundo, porque todas las personas que en estos momentos están necesitadas de tu ayuda también lo esperan de ti; y el tercero, porque tú también lo necesitas, para agradecer a Dios la suerte que tienes y todo lo que te ha dado y para empezar a conocer las realidades de esta vida.Quiero aprovechar para dar las gracias a la Parroquia y al Instituto María Teresa por esta oportunidad que nos dan, especialmente a la Hermana María Olga y a Don Ricardo, que están poniendo todo su empeño, y a todos los voluntarios y voluntarias del grupo por dedicar su tiempo a los demás. ¡Animaos! Que de verdad merece la pena.